COLEGIATA DE LA MAGDALENA
Cangas del
Narcea es la villa capital del cocejo de igual nombre. Situada a
orillas del río Narcea hasta hace poco tiempo la villa conservaba
un aire totalmente medieval, debido a las viejas casonas, palacios,
escudos de armas, callejuelas y plazas de evocadores nombres.
Pero
de entre todos los edificios de Cangas, descuella la iglesia parroquial,
bajo la advocación de Santa María Magdalena, antigua
Colegiata. Se comenzó a edificar en 1639 por el Arzobispo
Valdés Llano, hijo de la localidad, terminándose las
obras tres años más tarde. Construida bajo reglas
y estilo de orden toscano, tiene dos torres en la fachada y fue
realizada por el arquitecto Bartolomé Fernández Lechuga,
que fue maestro mayor de la Alambra granadina. Tiene media naranja
en el crucero y tres capillas en la cabecera.
A finales del siglo XIX se hicieron importantes obras de ornato
en el interior del templo, entre otras la elegante escalinata y
la balaustrada de ingreso al presbiterio. El fundador, Valdés
Llano, está sepultado en hermoso panteón de alabastro
al lado del Evangelio, en el altar mayor, bajo la estatua episcopal,
de tamaño natural, arrodillada ante un reclinatorio, poniéndose
allí la siguiente inscripción: “Aquí
yace el Ilustrísimo Señor don Fernando de Valdés
y Llano, obispo de Teruel, electo de León, arzobispo de Granada
y presidente de Castilla que murió electo obispo de Sigüenza,
a treinta de diciembre del año de 1639 y fundó esta
iglesia y las capellanías de ella de que es patrón”
En
el Lienzo de la Epístola, también bajo doble escultura,
se hallan los restos, en actitud orante, de los padres del fundador,
que fueron don Juan Queipo de Llano y Catalina de Valdés,
junto a su nieto, el obispo don Juan. En el crucero de la iglesia
y lienzo de la Epístola hay otro sepulcro de parientes de
los patronos, concretamente de don Fernando Queipo de Llano y Valdés,
muerto en 1647 y de su hermano, don Suero, muerto tres años
más tarde.
La iglesia de la magdalena, cuenta asimismo, con una nave transversal
y otra central, a cuyos costados hay ocho capillas, cuatro por cada
lado. El retablo del templo, de estilo renacentista, data de 1642
y es obra del escultor Pedro Sánchez de Agrela, natural de
Cangas.
Queda dicho que los Toreno o Queipo de Llano tuvieron el derecho
de patronato de esta antigua Colegiata con seis capellanías;
pero aquellos derechos selos disputaron un día los Omañas
que, antes de la fundación arzobispal, ya en la capilla de
la Magdalena sw la iglesia de Cangas, se sepultaba a aquella familia,
como don Diego Garcia de Omaña, en 1551.
Los
Omaña fueros favorecedores de la primitiva parroquial, a
la cual enriquecieron con ornamentos. Por estos asuntos y por otros
más litigaron durante bastantes años los Omañas
y los Queipos. Pero no cabe duda de la significación que
los primeros tuvieron en la primitiva iglesia canguesa, como se
desprende de los documentos de la época que han investigado
los eruditos y también de los actos realizados en este templo.